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¿Puede la actividad en Twitter predecir quienes serán co-portavoces de EQUO?

En anteriores elecciones encontré una fórmula que, aplicada a la actividad en Twitter, aproximaba bastante bien los resultados: «número de interacciones con una candidata + número de personas diferentes que interactuaron con ella + el doble del número de interacciones en las últimas dos semanas». Para recoger datos en esta campaña he vuelto a usar Tweetbinder, centrándome en las candidatas a co-portavoz y en la actividad alrededor de los hashtags de campaña (#Equo2p0 y #EQUOenAccion).

Aplicando la fórmula el resultado sería que Rosa Martínez y Juantxo Uralde serían elegidos co-portavoces con holgura, y que en el duelo de hashtags ganaría #EQUOenAccion.

¿Sería extrapolable el resultado del hashtag a todas las candidatas del equipo? Para intentar contestar a esta pregunta busco otros datos:

– Número de interacciones de las candidatas bajo el hashtag de su equipo. Si éste fuese el criterio, los elegidos para la CEF serían por este orden: Beatriz del Hoyo, Roberto Carro, Alejandro Aguilar, Pilar Calvo, Jon Ruiz de Infante, Alberto de los Ríos, Pepe Larios, Carmen Molina, Sindo Rubín. Sale una mayoría de #EQUOenAccion (6 contra 3) y para el resto de puestos no tengo datos.

– Número de seguidores de los candidatos en Twitter. Si éste fuese el criterio, serían elegidos por este orden: Mónika Monteagudo, Pepe Larios, Pablo Aldama, Roberto Carro, Alberto de los Ríos, Carmen Ibarlucea, Beatriz del Hoyo, Jon Ruiz de Infante, Antonio Ortiz, Carmen Molina, Mateo Quirós, Alejandro Aguilar, Ana Gallardo, David Marzo. 7 #EQUOenAccion, 5 #Equo2p0 , 2 independientes.

A la falta de datos comparables con otras elecciones hay que añadir otros dos aspectos relevantes:

– El efecto Uralde. Juantxo cuenta con más de 66.000 seguidores, unas 7 veces más que Florent. Debido a su relevancia fuera de la organización sus interacciones pueden no equivaler a apoyos internos, pero no tengo forma de diferenciarlos. La actividad de Juantxo proyecta a todo el equipo #EQUOenAccion, y análogamente la de Rosa y Florent a #Equo2p0, pero no puedo definir hasta qué punto eso se transforma en votos para las candidatas individuales .

– El universo Facebook. Este análisis parte de la premisa de que la realidad se refleja más o menos correctamente en Twitter. Y lo que refleja es una ventaja de #EQUOenAccion. En Facebook, sin embargo, tengo la sensación de que es #Equo2p0 quien tiene ventaja, pero no tengo herramientas que puedan medirlo.

En resumen: muchas incertidumbres. Aplicando la fórmula: Uralde y Martínez repiten, y #EQUOenAccion obtiene mayoría en la CEF. ¡Suerte a todas!

Análisis Tweetbinder de #EQUOenAccion, @juralde y @martasalamanca2
Análisis Tweetbinder de #Equo2p0, @RosaM_Equo y @fmarcellesi

Actualización 06/11:

Aciertos:

  • Rosa y Juantxo elegidos co-portavoces.
  • Rosa elegida con holgura
  • Mayoría de #EquoenAccion sobre #Equo2p0 (7 a 6)
  • Alto número de interacciones correspondido con elección: Beatriz del Hoyo, Alejandro Aguilar,  Pilar Calvo, Pepe Larios.
  • Alto número de seguidores correspondido con elección: Mónika Monteagudo, Pepe Larios, Carmen Ibarlucea, Beatriz del Hoyo, Mateo Quirós, Alejandro Aguilar.

Fallos:

  • Juantxo elegido por la mínima, cuando la estimación era con holgura
  • Alto número de interacciones no correspondido con elección: Roberto Carro, Jon Ruiz de Infante, Alberto de los Ríos, Carmen Molina, Sindo Rubín.
  • Alto número de seguidores no correspondido con elección: Pablo Aldama, Roberto Carro, Alberto de los Ríos, Jon Ruiz de Infante, Antonio Ortiz, Carmen Molina, Ana Gallardo, David Marzo.

Conclusiones:

  • Está bien haber acertado los co-portavoces aunque en el masculino podría haber sido lo contrario.
  • El alto número de interacciones es la base para mis previsiones anteriores. En este caso no ha funcionado bien. Ha predicho 4 y fallado 5; un mono lo hubiese hecho mejor (al azar).
  • El alto número de seguidores NO era parte de la base de mis previsiones anteriores. En este caso predice 6 y falla 8. De nuevo, un mono lo hubiese hecho mejor. (En realidad serían 6 aciertos y 6 fallos, porque le puse más miembros a la CEF de los que realmente tiene).
  • En resumen: el seguimiento en Twitter parece acertar en términos generales y fallar en aspectos concretos.

Equo de aquí al 2014

Se han abierto los plazos para presentar candidaturas a la Comisión Federal de Equo (la nueva Gestora). Aunque puede que el Congreso posponga la votación, diferenciando los tiempos de discusión interna de la elección de quienes llevarán las riendas en los próximos años, es hora de ir pensando qué hacer.

Hago una valoración agridulce de mi paso por la Gestora. Repasando los emails enviados, tratan sobre todo de aumentar el número de gente implicada en la toma de decisiones, y de que haya más colaboración en la edición de notas y documentos y más protagonismo para los grupos de trabajo. Sin embargo una buena parte de estas propuestas se han dejado de lado, sea por falta de voluntad o de comprensión de las mismas. Cuando he tenido que quejarme de la actuación de la Gestora ante la Mesa Federal lo he hecho. Los dos últimos meses han sido más reconfortantes en cuanto al trabajo en equipo, ocupado principalmente en co-coordinar el grupo de Órganos Electos para el Congreso.

Defender nuevas ideas para su aplicación inmediata ha sido difícil, pues incluso en un partido que se reclama innovador hay todavía muchas inercias. Sin embargo, plantear Equo como un aprendizaje continuo con resultados más en el medio plazo que en el inmediato, como ya hacen varias asambleas territoriales, me devuelve la ilusión. Y me abre los ojos: hay mucha gente recién llegada que va reciclando su bagaje personal y adaptándolo a la ecología política con los valores originales de Equo, y tienen unos tiempos distintos de quienes venimos «lanzados» de experiencias previas. Hay que sincronizar el paso.

Mi visión de Equo de hace unos meses sigue vigente, así como los temas que surgieron durante la campaña.

En el contexto mundial, el necesario cambio de sistema requiere de varios aspectos: una ampliación de la democracia directa, para que las decisiones se tomen entre todos y no entre unos pocos; una mayor transparencia para no encontrarse con agujeros y sorpresas desagradables; y una mayor implicación y participación de la gente en todos los niveles, poniendo en valor la inteligencia de la comunidad. Si estos cambios son adecuados en general, entonces deberían de poder aplicarse a cualquier escala, por ejemplo a la nuestra, y ser practicados desde abajo.

Más participación y de mejor calidad

Los grupos de trabajo son una de las grandes ideas con las que empezamos, y el instrumento que nos permitió redactar el programa electoral de forma colaborativa. Ahora mismo están infrautilizados, por una causa principal: no tienen la pieza clave que necesitan para mantener una dinámica de trabajo: coordinadores. Varios han dimitido y hasta la fecha no se ha permitido que hubiera nuevos. Es hora de revitalizar una de nuestras herramientas más singulares.

Si queremos crecer como organización hay que facilitar la participación. El simpatizante de hoy es el afiliado de mañana, y por esa razón hay que eliminar las barreras. En nuestra estrategia de crecimiento tenemos que contemplar también los nichos de interés, los temas de menos alcance pero que llegan a gente más comprometida.

Podemos tener una organización de varios miles de activistas, organizados en asambleas, en grupos de trabajo, en redes transversales, en grupos locales. Aplicar el modelo de «que todo aquel que quiera participar, lo pueda hacer» requiere de un esfuerzo de ingeniería política, y de aprender por el camino: no se ha hecho antes.

Transparencia por defecto

Este texto de Ismael Peña-López analizando el Anteproyecto de Ley de Transparencia resume mi sentimiento al respecto:

En mi opinión, no caben comentarios [sobre el Anteproyecto de Ley de Transparencia] sino negar la mayor. El texto se basa en una asunción completamente extemporánea en una sociedad digital: el ciudadano pide y la Administración responde. O, dicho de otro modo, la Administración es reactiva y acaba publicando. Lo natural sería todo lo contrario: la Administración debería trabajar digitalmente, en abierto, de forma constante y en tiempo real y los datos ser accesibles por defecto y para todos los ciudadanos. Y solamente las excepciones — pocas y necesarias — requerirían una solicitud expresa y su pertinente resolución.

¿Vamos a proponer que exista una Administración Abierta? Pues empecemos practicándolo nosotros mismos.

La palabra antes conocida como horizontalidad

Sobre la horizontalidad hemos escrito y leído bastante, tanto que a veces nos centramos demasiado en la palabra en sí obviando el significado. Para variar un poco el enfoque, en esta ocasión propongo lo siguiente, algo que está relacionado con un nuevo modelo de partido: abandonemos el modelo «leninista» de organización. ¿Qué quiere esto decir?

Los movimientos sociales “tradicionales” siempre habían seguido este modelo, o alguna aproximación razonable. El viejo manual de Lenin: un grupo de gente muy motivada y especializada toma las riendas y lleva las protestas adelante. La protesta puede ser de masas, pero la organización es pequeña y profesional. Hay líderes representativos, pero hay un centro que da dirección y mantiene el movimiento vivo, a la vez que evita que el colectivo se meta a discutir cuestiones procedimentales hasta el fin de los días o pierda el tiempo debatiendo sobre la necesidad de biodanzas.

Este modelo, de una organización pequeña y profesional, es el que hay que superar. No dejar de ser profesionales, sino dejar de ser pequeños. Ser capaces de orquestar un movimiento de masas, pero organizado; con 10.000 personas, pero efectivo. El artículo del que lo extraigo, del blog Politikon, hace una crítica precisamente a los movimientos desorganizados.

Completar nuestro discurso político

Creo que Equo está bien asentado en dos ámbitos del discurso político: el que llamaré «tradicional ecologista», defensivo, de oposición por ejemplo a las nucleares y a cualquier otra agresión al medio ambiente; y el «tradicional social», el de apoyo a las reivindicaciones sociales más conocidas. Hay otros aspectos de nuestro discurso que tenemos que mejorar:

– El propositivo, pasando del «qué mundo no queremos» al «qué mundo queremos«, siendo capaces de plantear siempre alternativas. Con cada crítica, una propuesta.

– El «social holístico», relacionando las luchas sociales con las ambientales, porque forman un todo. Aquí entra por ejemplo el explicar cómo se afronta una Huelga General desde el punto de vista de la ecología.

– El de «nichos», dando cabida a una variedad de posicionamientos de poca relevancia mediática, pero de mucha relevancia particular para la gente que está interesada en ellos, y que valora que un partido político se posicione. Le hemos dado voz a lo que pedía la actualidad, ahora hay que darle voz también a lo que pide la gente.

Creo que nos falta abordar algunos temas para completar nuestro perfil. Entre los que soy más cercano por mi formación estarían el software libre o el acceso universal a Internet. También creo que la Comisión Federal no es el lugar para proponerlos, sino que han de salir del grupo de trabajo correspondiente. La Comisión Federal no ha de ser el aparato político, ya que debería de ser todo Equo, sino quienes se encarguen de poner la máquina a funcionar y mantenerla engrasada.

Y además, deberíamos de tener una app de la Equomunidad para el móvil.

El lunes se cierra el plazo para presentarse a la Comisión Federal. Probablemente mi nombre estará en la lista, pero mientras tanto me gustaría saber qué opinas tú de todo esto.