Archivo de la etiqueta: plástico

No son residuos: son recursos

Bélgica, uno de sus numerosos festivales musicales de verano. La gente se agolpa ante el puesto de «Reciclaje» llevando consigo vasos y botellas de plástico… ¿por qué?Gente haciendo cola en el puesto de Reciclaje

El discurso tradicional dice que reciclar depende de ti. Pero eso no es suficiente.

«Si tu separas, Asturias recicla», dice el eslogan en mi tierra, incidiendo en la responsabilidad personal. El éxito del reciclaje depende de tu buena voluntad y civismo, de que separes y te deshagas correctamente de tu basura. Los resultados de este modelo aumentan progresivamente, y por ejemplo España está reciclando el 70% de sus envases domésticos.

Sin embargo, este modelo no llega al 100%. ¿Por qué?

Por ejemplo, porque te cobran por reciclar determinados residuos. En teoría esta medida es disuasoria, para que no vuelvas a usar ese material. Pero resultará inefectiva mientras siga siendo más barato comprar ese producto, que otro más fácilmente reciclable. O mientras sea más barato deshacerse de él, que llevarlo a reciclar.

Tres formas diferentes de valorar residuos

Decimos muchas veces que los residuos son recursos, y hay empresas que ya los consideran así. Nespresso, por ejemplo, permite a sus clientes devolver las cápsulas usadas, para reutilizar el aluminio que contienen. Su objetivo, recoger el 75%. ¿Cual sería el fallo aquí? Que el cliente está almacenando las cápsulas en su casa, transportándolas, y entregándolas gratuitamente. La empresa en vez de premiar al cliente (en este caso, altamente concienciado) le intenta vender pequeños contenedores de cápsulas usadas para que continúe su labor. ¿Qué menos que una pequeña compensación?

Saltamos a otro continente y a otro contexto: Ghana, residuos electrónicos. En un proyecto en que participo he conocido el mercado informal de reciclaje electrónico en su capital, Accra. Unos trabajadores van casa por casa, y ofrecen pequeñas cantidades de dinero por los ordenadores viejos (que la gente almacena, aunque no use, porque saben que tienen valor). Estos trabajadores revenden estos equipos en el vertedero. ¿Cual es la tasa de recogida? El 95%. (Ojo, tasa de recogida que no de reciclado. El reciclado aún tiene mucho que mejorar)

Un tercer ejemplo, en Brasil, de la mano de una filial de Endesa: ofrecer descuentos en la factura eléctrica a los usuarios que entreguen residuos para reciclar. Los clientes separan los residuos, los entregan en puntos de recogida, y reciben a cambio descuentos en su factura eléctrica en función de lo que entreguen.

Valorar económicamente los residuos, un modelo para llegar al 100% de reciclaje

¿Es basura o son recursos? Si consideramos que son recursos, empecemos a llamarles así, y a considerar que tienen un valor económico.

La responsabilidad personal y la conciencia ambiental creciente están llevando los porcentajes de reciclado al 70%. Dándole a los residuos el valor que tienen, se consigue que los que ya reciclan tengan una compensación, y que los que aún no lo hacen, tengan un incentivo. Y que se pueda llegar al 100%.

Llegamos así a la foto del inicio. La gente hace cola frente a la caseta de reciclaje. Ha cambiado la dinámica: ya no tiran los vasos, sino que los acumulan, incluso buscando y recogiendo los que quedan por el suelo. ¿Por qué? Porque tienen premio: las normas del festival indican que los vasos de plástico no son residuos. Al contrario, si recoges 20, te dan una cerveza gratis.
Werchter

Cómo limpiar el Pacífico de plástico

Como candidata a mayor basurero mundial tenemos la Gran Mancha de Basura del Pacífico, el sitio donde van a parar gran parte de los plásticos que usamos y tiramos, quedando atrapados por las corrientes marinas. ¿Es posible limpiar este símbolo de la era del consumismo?

Imaginemos un gran acuerdo internacional, las Naciones Unidas poniendo el dinero necesario para organizar la limpieza. Un contrato público solo accesible a las más grandes empresas… vaya, al final son siempre los mismos los que se acaban quedando con el dinero, incluso cuando se trata de salvar el mundo. ¿Y si fuese algo pequeño y múltiple? En vez de un esfuerzo multinacional dantesco, un proyecto destinado a múltiples pequeños empresarios.

La Isla de Basura es un pozo de residuos… y a la vez un pozo de recursos. Es una mina, de plástico. ¿No se puede recuperar ese plástico y ponerlo de nuevo en el mercado?

North Pacific Gyre World Map es

El plástico es, a grandes trazas, reciclable, y lo que se recoja en alta mar podría ser vendido en el mercado del plástico. La primera gran pregunta es: ¿sería rentable para un patrón de embarcación fletar la suya, instalar los dispositivos de recogida de plástico, traerlos a puerto y revenderlos? ¿Qué volumen de plásticos debería de recoger para amortizar la inversión? Ésta es la primera clave.

El principal problema del reciclaje del plástico es su separación: hay muchos tipos diferentes de plástico que hay que reciclar por separado. El mejor proceso es el manual, identificando el tipo de plástico de cada envase y separándolo. Pero es una tarea lenta, y cara porque hay que contratar a mucha gente (aunque ésto dependería de en qué país se realizase) ¿Se podría automatizar? Por ejemplo triturando todo el plástico y separándolo de forma mecánica, o química. Este es el segundo caballo de batalla de este proyecto, donde una innovación científica puede cambiar las reglas del juego.

Tipos de plásticos (via www.marujasmodernas.es)

¿Cómo limpiar entonces el Pacífico de plástico? Afrontando el problema como una oportunidad para el emprendimiento medioambiental y social, asumiendo que ese plástico son también recursos, dando pie a la entrada de pequeñas empresas, y a través de la innovación tecnológica.

Estos días Llorena compartía en el Facebook de Equo Asturias una sugerencia de la Comisión Europea: pescar envases, y además encontraba un proyecto de un chaval de 19 años de recogida de plásticos en el mar que podría ser viable. ¿Hay o no hay un camino abierto?

Si alguien tiene interés en profundizar en el emprendimiento, le recomiendo el curso gratuito online «Technological Entrepreneurship» del profesor Chuck Eesley de la Universidad de Stanford, que vuelve a comenzar a finales de abril.