Qué hacer siendo el último verde de la fila

En 2003 Miguel Puente fue el candidato autonómico de Los Verdes Izquierda Verde d’Asturies. Recuerdo una frase suya en campaña por Avilés: «Fíjate, sois estudiantes universitarios y estáis apoyando a un candidato que es conserje de instituto«. 

Miguel Puente, de pie en el centro, recibe a un grupo de voluntarios de los verdes belgas (Ecolo y Groen!) que recogieron chapapote del Prestige en las playas asturianas – Diciembre 2002.

Entonces no le di mucha importancia: consideraba irrelevante a qué se dedicase Miguel, y lo tomé como un gesto de humildad de alguien muy preparado y capaz. Ahora lo interpreto de forma diferente. Con 40 recién cumplidos, y tras 4 años descolgado de la política, me replanteo mi lugar, y creo que es muy parecido a aquel de 2003: apoyando a un conserje a ser candidato verde. 

Contradicciones

Cuando pienso en presentarme a unas primarias para un cargo público veo una contradicción: acumulo un buen número de privilegios, lo que me separa de la gente a quien pretendo representar. Soy un varón, heterosexual, blanco, con un máster universitario, un trabajo permanente, ahorros, y vivo en el extranjero (para mí ésto es un privilegio, para otros no). Pero no quiero hacer política para la gente como yo, sino para las personas que huyen de la guerra por el Mediterráneo, para las minorías sexuales sin libertad, para los trabajadores de la térmica que cerró, para las mujeres amenazadas por el machismo, y para las víctimas de la crisis climática. No conozco las circunstancias de toda esta gente en primera persona, y dudo que las pueda representar adecuadamente.

Verdes de todos los colores

Creo que sería valioso que entre quienes defienden públicamente políticas verdes hubiese más mujeres, jóvenes, inmigrantes, de clase trabajadora, o pertenecientes a una minoría sexual. 

Hay ya varios ejemplos relevantes. Alexandria Ocasio-Cortez tiene 29 años, es latina y antes de ser política era camarera. Me parece un punto de partida que confiere credibilidad para defender el Green New Deal. Magid Magid tiene 30 años, nació en Somalia, es negro, ha sido elegido recientemente eurodiputado por Los Verdes, y su lema es «Immigrants make Britain great». También es notorio el gran número de eurodiputados verdes jóvenes, como Terry Reintke, elegida hace 5 años cuando tenía 27, y una voz constante en la lucha por la igualdad de género y los derechos LGTBI.

¿Cómo encontrar candidatos así en España? 

Las redes transversales (jóvenes, mujeres, LGTBI) son un primer espacio para que se formen futuras candidatas. Por ejemplo, muchos eurodiputados verdes han pasado por la ejecutiva de la FYEG. Quizá falten más redes, como por ejemplo «ecosindicalistas», que estaba activa en tiempos de la Coordinadora Verde. 

También falta formación y promoción. Volviendo a Ocasio-Cortez: fue promovida y apoyada por un grupo de base llamado «Justice Democrats». Esta organización opera como «un partido dentro de un partido» (el demócrata), busca candidatos que defiendan sus ideas (Green New Deal, Medicare for all, Abolish ICE), y les prepara para competir en primarias. 

Quizá funcionase en España un modelo parecido. Sería un buen lugar para que colaborasen varones blancos heterosexuales, como yo. 

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